SUEÑOS DE SOCAVON
¿Cómo conocer a otro sin estar en sus propios zapatos?, difícil, la experiencia es mejor vivirla para contarla o disfrutarla, por ejemplo, que tal ser el presidente santos por un día, no, mejor no, con los estudiantes quemando buses, de pronto me queman la caravana presidencial, mejor vivir por 24 horas como Hugh Marston Hefner, quien es el dueño de la casa play boys, una mansión que alberga a mujeres hermosas, exóticas, casi que en diosadas, pero estar en los zapatos de Hugh Marston, no sería del todo bueno, ¿qué puede hacer uno a los 85 años? No mucho, después de cuestionarme determino que mi talla de zapatos era algo más pequeña y no tan lujosa, mejor dicho iba a estar en la vida de alguien mas presto a mi alcance, una persona de la cual creía saber todo, sus secretos, su vida, en sus zapatos viviría por un día, como negro en socavón, no por la discriminación racial, sino por las tintas de tierra con las que se termina al final del día.
El nacimiento de un minero.
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| Camino hacia el Municipio de Marmato |
Tendré la experiencia de vivir sobre las botas pantaneras de un joven que lleva una vida entre la pala y el lápiz, “Nacido en Marmato Caldas, en una mañana fría de esas en las que las nubes son densas y se escurren debajo de la puerta, su madre al irrumpír en llanto hacia que las nubes se disiparan. El sol se impuso como rey del día acompañando a su madre con su alegría, el llanto marmateño tomaría acento pereirano en tan solo tres horas de vida.
Su vida diaria no es igual a la de muchas personas, ni yo podría ser él en todo su esplendor, tendría que hacerme clon de su ser, pues seguramente el 29 de Noviembre de 1991 día en que nació, nacerían miles de personas, hasta de pronto y se dan las coincidencias con el mismo nombre y apellidos, (Rubén Darío Patiño), pero que sí es seguro, no tendrán el mismo código de cedula ni fuente genética y al nacer no fueron trasladados de un humilde pesebre de oro (Marmato) a una ciudad acogida en el ruido y el desorden (Pereira)”.
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Ruben en las instalaciones de universidad
tecnologica de Pereira |
Rubén es un estudiante de quinto semestre de licenciatura en comunicación e informática educativa, su alegría es contagiosa, sus ocurrencias únicas, cuando llega de Marmato y se desplaza a la ciudad de Pereira, se nota algo incomodo para cruzar las avenidas, seguro es por el poco numero de carros que transitan en el pueblito Caldense, la humildad, es uno de sus dones más notorios.
Siempre en toda circunstancia esta con su señora madre, doña Nelly, una mujer alegre muestra fervorosa de la herencia dejada a su único hijo, Roro, Rubencho o Encho como es conocido el minero de la Tecnológica, el de los cayos en las manos a cuenta de las muchas paladas de consagración que aplica para sobrevivir y estudiar.
El despertar y caminar del minero.
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| Ruben y Carolina en la entrada del Socavon |
Hoy, sábado 10 de septiembre, el sol me saldrá al paso del día mas temprano que de lo acordado, son las 5:30 de la mañana, “viejo levántese que esta es la hora pa los hombres, es hora de irnos” este es el saludo de muy buenos días que meda mi amigo Rubén,- yo que esperaba una taza espumosa de chocolate acompañada de un par de buñuelos con arepa y huevo, así como mi abuela me recibe todos los días, entre dormido miro a mi alrededor para creérmelas, y con algo de esfuerzo me levanto de la cama, una taza de agua de panela me espera, continua de unas faldas rocosas, de esas donde las cabras salvajes viven felices, en este caso donde los marmateños viven felices, el sudor corre por doquier, mi espalda, frente, pies, un turco natural, el negro Rubén como lo llamo por cariño, no tiene señas de sudor, “siga comiendo y no haga ejercicio” dice con tono burlesco, una mujer nos espera en la entrada del socavón, ella es una morena alta, de pelo lizo, ojos negros y caderas grandes, -viejo presente, es la prima, una mujer que en pocos minutos, me llamaría gallina, el socavón es oscuro y tengo mucho temor por internarme.
Las linternas no me alumbran la luz del túnel
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| Foto de chucho en la zona de la lavado |
Un empujón otro empujón, y por fin estaba adentro, poco o nada cuento más o menos 3 metros, y ya siento el desespero, la zozobra en mi cabeza empieza a maquinar, ¿los mineros de Chile cuantos eran?, ¿cuánto fue que duraron?, es el subconsciente que empieza a aplicarme fuertes cantidades de inseguridad, 100 metros y ya me ahogo, paso a paso, se empieza achicar, y las linternas no me alumbraran la luz del túnel,- ya no quiero ser minero, eran mejor los zapatos de jhon fredy el asador de chorizos al frente de mi casa, a qué horas entre a este hueco, con voz fuerte me dice Rubén “viejo como va”, a lo que contesto– re bien esto es mejor que ir a la casa del terror, mas emocionante que visitar el
cementerio a media noche, una pica suena una, dos, tres veces, de repente para sus retoques, es Jesús, popularmente chucho, quien se ve interrumpido por nuestra llegada, sus arrugas muestran una vida reseca y poco expuesta al sol, pero sus dientes reflejan las dichas del oro, oro hasta pa los dientes, unos dientes con esplendor en quilates, manos a la obra doy mi primer golpe sobre la peña, este sería el primero en 20 minutos, pues para el segundo tenía que des encalambrarme las manos, las risa retumbaban en eco, “hágale que la técnica se saca con practica” dice el viejo chucho, el día para mí se mostraba eterno congelado, el celular no entraba por obvias razones, era como estar desconectado de todo, un santuario, nada de carros, pitos, gente, música, mazamorreros, vendedores puerta a puerta, bueno, eso creí hasta que llego un vendedor, un vendedor de agua y gaseosa a metros bajo tierra, este tenía que ser de Pereira, “ a 500 pesos la bolsa de agua bien fría a 500” que oportunidad tan grande para muchos desempleados en Pereira vender agua y gaseosa en un socavón, entre más profundo más cara, que negocio.
La realidad de Marmato
Después de estar sentado por horas, salimos a almorzar, no fui capaz de seguir el ritmo del minero, sin duda es una labor dura y de mucho sacrificio, la recompensa es enorme como el trabajo, capa palada es una suma de esperanza, una suma de bienestar económico, una proyección hacia el mañana y el futuro, no solo de Rubén sino de muchos marmateños dedicados a la minería, en horas de almuerzo empezaron a plantear una asamblea para re tomar la tortura de la Multinacional Gran Colombia Gold, que amenaza con arrebatar las paladas de esperanza para muchas familias que solo saben vivir del mineral.
Multinacional Gran Colombia Gold, sigue creando problemas en Marmato.
Comité Cívico pro Defensa de Marmato, Caldas, noviembre 25 de 2011
El personal de la compañía multinacional Gran Colombia Gold Corp, heredera de la Medoro Resources, hizo presencia en las minas de oro de Marmato, Caldas, conocidas como Carrizales y El Esfuerzo y procedió a sellar las entradas a las minas para impedir, de esa manera, que los trabajadores de dichas minas pudieran desarrollar sus trabajos de manera normal, en el día de hoy.
La actuación de la compañía se hizo acompañada de la Policía Nacional y, por segunda vez, sin que medie orden de un juez o autoridad alguna, se procedió de manera verbal a amedrentar a los mineros diciéndoles que no pueden trabajar y que si lo hacen, los judicializan.
Ante esta situación, creada por la arbitrariedad y el atropello que comete la multinacional contra los mineros de Marmato, al pretender sacarlos de unas minas que trabajan desde hace más de seis meses en el caso de Carrizales y desde hace casi un año en El Esfuerzo, los mineros de Marmato, agremiados en la Asociación de Mineros Unidos de Marmato, decidieron declararse en resistencia civil y pacífica y a esta hora ocupan la Plazoleta del Atrio de la Iglesia, exigiendo los dejen trabajar en unas minas que estuvieron cerradas, la de Carrizales desde hace veinte años y la de El Esfuerzo desde el año 2006, lo que aclara que la compañía no tiene ningún derecho sobre las mismas.
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| Trabajadores compañía Multinacional |
La legislación colombiana es clara en el sentido de que quien abandona la explotación de una mina más de seis meses pierde el derecho. También es clara en que si se pide que se prolongue el permiso, para no realizar la explotación, una vez se cumplan los plazos debe ser explotada o se pierde el derecho que otorga el título minero. En el caso de Carrizales, no se explota desde hace más de veinte años y en el caso de El Esfuerzo tampoco lo hacen desde el 2006. Es claro que las compañías que han hecho presencia en Marmato, no explotaron las minas y así aleguen que compraron los títulos, lo cierto es que a la luz de la legislación colombiana perdieron todo derecho sobre las mismas.
La compañía Gran Colombia Gold Corp, y sus antecesoras Colombian Goldfilds y Medoro Resources, compraron títulos mineros, cerraron las minas, destruyeron los molinos, dejaron sin trabajo a los mineros y cuando estos, haciendo uso del legitimo derecho al trabajo y a la explotación minera, reabrieron las minas, la compañía con la complicidad de Ingeominas, presenta unos amparos administrativos para, de manera ilegal y en contubernio con funcionarios venales, atropellar a los mineros que están, legítimamente -así no tengan títulos-, explotando estas minas. Sin duda, este es el inicio de más acciones de la multinacional para desalojar a los Marmateños y realizar su proyecto de gran minería ya sea, a cielo abierto o de socavón.
Ante la situación creada por los atropellos de la multinacional, la Asociación de Mineros Unidos de Marmato, el Resguardo Indígena de Cartama de Marmato, la Red Colombiana Frente a Gran Minería Trasnacional RECLAME y las demás organizaciones que hacen parte del Comité Cívico por la Defensa de Marmato, exigimos al gobierno nacional, las autoridades departamentales y municipales frenen inmediatamente los atropellos cometidos por la multinacional, cesen los amparos administrativos y se permita a los mineros trabajar y ganar el sustento para ellos y sus familias en paz.
Inseguridad y zozobra
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| Mineros Marmateños desplazados de sus Minas |
Para sentir inseguridad y zozobra diaria se tendría que vivir como minero, inseguridad laboral y social, falta de políticas claras que garanticen la dignidad del trabajo de la tierra, la seguridad de equipos prestos para excavación, y la zozobra de perderlo todo a manos de personas inescrupulosas
que manejan intereses no solo personales sino también políticos, ingeominas
la encarga de garantizar la explotación del mineral a nivel nacional, esta pactando entregas injustificadas
de predios de explotación mineral a grandes compañías, multinacionales
que contaminan y destruyen la ecología y fauna de nuestro territorio nacional, los recursos hídricos
son los principales puntos críticos de destrucción.