KILÓMETROS DE AMOR
Angustia que me asustaba
El padre es Norbey Tangarife, capataz minero y el hijo Jhon Tangarife auxiliar regular de la policía nacional curso 010 en el Espinal departamento del Tolima, donde el calor sale de la tierra como cráter de volcán furioso y eso me asustaba aun mas.
Son las 4:30 de la mañana y escucho una voz que afanada me habla desde afuera –Ruben! Ruben! Ya es hora de que se levante- este viaje ya se estaba poniendo en macha, pero el radio me hacia pensar que no llegaríamos a este acto tan importante para Jhon y su padre, el invierno había afectado las dos únicas vías que nos llevaría a nuestro destino El espinal, el alto de la línea entre Calarca en el Quindio y Cajamarca en el Tolima y al mismo tiempo el paramo de letras entre Manizales en Caldas y Fresno en el Tolima, Norbey no hacía caso a lo que en la radio decían en su mente solo estaba ver a su hijo el cual hacia tres meses no veía.
6:45 de la mañana y el cerro que brilla como si fuera de oro se perdía lentamente en mi retrovisor, en ocasiones sentía miedo pero no sabía de que, de pronto era el radio, pero mi mente se acondicionaba a que debería estar halla el día siguiente, la ruta hacia Manizales me la conozco casi que de memoria este tramo fue bastante corto y el sol me daba esperanzas de que no habrían contra tiempos. Tomando la autopista del café una tracto mula amarilla en forma de advertencia daba paso a mas de 24 kilómetros de vehículos pesados estacionados que culminaban en la estación de Malteria, el motivo era que la policía por prevención no dejaría pasar hasta las 2 de la tarde y eso si no llovía.
Eterna espera…
La oscura noche…
Las horas en mi reloj corrían al ritmo de mi moto pero entre mas carretera comía más calor sentía aunque la noche seguía siendo oscura la lluvia ya era tema olvidado después de haber pasado por Armero, Lerida,Venadillo,Alvarado, llegamos a Mariquita, tierra caliente y aunque ya era la media noche todos mis sentidos estaban despiertos y las ansias de llegar cada vez eran más, ya solo estábamos a 95 kilómetros en una carretera demasiado plana y en rectas eso hacía correr más nuestras motos.
La capital
12:45 am y llegamos a Ibague capital del departamento del Tolima y también capital musical de Colombia sus luces me hacia abrir mis ojos ya un poco serrados por el cansancio, pero nuestro destino ya estaba a muy cerca se podía sentir el calor, el mismo calor que Jhon me había descrito por su celular, pero atravesando la ciudad ya no sabíamos por donde agarrar, de pronto un conductor dice: -cojan la vía Bogotá!- solo quería llegar a dormir y de inmediato eso fue lo que hice., Bogotá, Bogotá, Bogotá…
Llegamos…
6:20 de la mañana y cascara ya estaba de pie, y otra vez -Rubén! Rubén! Es hora de que se levente!- el calor y los rayos del sol me paran de la cama dándome energías, el acto de juramento de bandera era las 10 am pero cascara ya quería llegar, lo quería ver, su hijo estaba convertido en un servidor de la patria.
A pocas cuadras del hotel la escuela Gabriel González y cascara no dejaba de lado su afán por ver a su adorado hijo, al llegar la fila es inmensa pero eso no importaba ya habíamos llegado hasta ahí y el tiempo correría rápido.
El reencuentro…
El acto fue hermoso, un acto que más que nunca me hizo sentir colombiano, y sentir que tenía un hijo por el cual sentirme orgulloso.











